11 Mar
11Mar

CAMINO PARA TODO CAMINO


Con luz plena, sin vestido, 

con algunas sombras, circunstanciales,

 viajero sin coordenadas previas,

 sin equipaje, desarmado...


 Sólo el camino, caminante solo;

 viajero sin horario,

 itinerario tachado de mi Agenda,

 sin herramientas, desnudo,

 humedecido sólo con mi lengua,

 con dos o tres palabras envejecidas.


 Los pies, rajados, sin memoria,

 camino del tiempo,

 tiempo del camino,

 casi ya sin pasos,

 sólo recuerdos de huellas,

 de otros que ya murieron,

 con la bandera en alto,

 con las manos limpias.


 Este camino de silencios,

 de gritos acallados,

 sin voces cantoras,

 sin palabras,

 fusiladas palabras,

 por la iniquidad y la ignominia.


 Este camino es de nosotros,

 los que caminamos sin tiempo,

 los que ya no tenemos tiempo,

 los que gritamos en silencio,

 los que ya no tenemos lágrimas,

 los que soñamos llorando,

 los que aún tenemos esperanza...


VENDO LÁMPARAS


He acumulado tantas que se me olvidaron cuántas.

Unas tienen adentro lunas tristes,

otras contienen llamas azules de Azul poesía;

algunas nacieron sin llama adentro

y quizás algunas se perdieron en el sueño.

Pero estas lámparas últimas,

parecen que han resucitado todo:

deseos enormes de acortar las noches,

vigilancia de mis órganos marchitos,

de mis ojos que lagrimean detrás de los anteojos,

de algunos libros olvidados sin motivo.

Por eso quiero venderlas todas.

En este momento

porque estoy urgido de dormir.

Mañana tengo que develar el Fuego Sagrado

y debo tener limpia el alma

y las alas dispuestas para volar alto.

Si. Vendo todas estas benditas lámparas...

Todas las lámparas del insomnio.


PROLONGACIONES DEL SUEÑO


El poeta estaba ahí de pie frente a la incertidumbre,

con su barba blanca llena de azucenas y mensajes,

rodeado por las mariposas amarillas

que le había obsequiado Mauricio babilonia,

después de la guerra que aquí no ha terminado,

todas vivas, todas metidas en sus sueños y asombros.

El poeta había rejuvenecido desde esta mañana verde,

con una rosa en cada ojo y una nueva canción de esperanza.

La barba seguía blanca, la sonrisa seguía encendida,

los besos estaban resucitando y un gorrión hembra,

se iba y venía, como si fuera algún recuerdo de almíbar.

Oyó nuevamente la voz de la montaña iluminada,

nuevamente, atrás, seguía riéndose el abismo,

dos o tres hormigas subieron por sus piernas al ombligo;

un Balam Tzikin lo estremeció con su aviso,

pero se quedó de pie hasta que comenzó a cantar;

después vino lo bueno, lo maravilloso, lo inédito:

¡Se metió de nuevo en sus propios sueños

y en el sueño de los que caminan siempre,

con un ojo abierto y el otro mirando hacia adentro,

mientras el ritmo se va desequilibrando, poco a poco,

en las últimas briznas cantoras del ocaso!


LA INTRINCADA GEOMETRÍA DE LA ANGUSTIA



Ser quien soy,

con mi equipaje,

mi bitácora en blanco,

la insepulta catapulta

que me lanzó prematuramente,

a la síntesis imprecisa,

de temblores y nostalgias,

me ha costado locuras,

nocturnidades redondas,

lágrimas espirales

y espacios cerrados inexplicablemente;

cuadrados que pretendieron ser círculos

uno que otro eslabón perdido,

en tu pecho, en tu hermoso pecho,

compañera de mil batallas.


FOSFENOS DULCES


Me entregué a ti con todo:

       ataúd de luna bañado,

       archivo de palabras inventadas,

       prendas nuevas para cuando me vaya

       y un jardín poblado de preguntas.

       Tú, a cambio, me entregaste ilusiones,

       sueños marchitos y esperanzas con hambre,

       sin faltar la incomprensión de mi locura.


Ingleberto S. Robles Tello

Poeta guatemalteco laureado

Asociación Actuales Voces

de la Poesía Latinoamericana (AVPL).

Los poemas proceden de Antología de la Poesía 

Hispanoamericana: Antología en homenaje a Ingleberto

Salvador Robles Tello (Buenos Aires, Argentina: Ediciones Literarte, 2007).


11Mar
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