POETAS INVITADOS: Paloma Fernández Gomá


18 May
18May

IRIS

 

El destello que se filtra en la mirada

y el hueco de la luz en el iris

siempre permanecen

en una vigilia continua

de múltiples connotaciones

que jamás se ausentan,

para ceñirse al marco discontinuo

de todas la presencias,

a la orfandad de lo onírico

o al ritual de las vivencias

que van macerando nuestro tiempo.

La cuenca profunda que recorre la vida,

la monotonía de la noche,

el insonoro sonido de los sentidos

se trasladan al iris

allí se delimita y absorbe

el surco hendido desde el que observamos

la tenaz persistencia de los crótalos

que anuncian nuestras estaciones.




LA NOCHE


Más allá de la noche

la mirada busca hallar

su punto cardinal,

mariposa errante y neutra

que sobrevuela horizontes de estaño

oteando cirros

hasta descifrar el último oráculo

o el color de los abismos;

donde se traza el margen oculto

que entraña la vida.

Sólo se divisa un arco de agua

y la luz que se filtra

por los ojos, mostrando

la inmaculada gota de sus pasos

                                    ancestrales

o su voz acallada,

por el insomnio de los años.

Un delirio inalcanzable

atraviesa los poros,

siempre marcando la misma ruta,

itinerantica, de hojas impares.

Así se fue tejiendo la urdimbre

de lo imperecedero7

o una presencia de vida acotada

por la materia.

Atrás quedó un tiempo inexplorado

que quedó por vivir.


Desdibujar una nave

en clave de sol

cada mañana

genera el riesgo

de ocultar transparencia,

dejando en la bruma

una cita de leyenda insondable.



LUZ


Una musa incendiaria de hondas cicatrices

inicia su estrategia sobre la luz

vaciando todas las hojas

bajo su lengua de fuego,

cuando las esporas reposan

junto a los juncos

para nutrir el hueco de la sombra

con sus filtros más finos,

alumbrando el ocaso

en una búsqueda de tendencia intermitente

que hiere los ojos.

Un poema se vierte en el núcleo

del horizonte

abriendo esquemas aprendidos

que inundan la tecnología del marketing

donde resbala el urbanita

entre las escaramuzas materiales.

Un nihilismo contenido se desplaza

lentamente, entre los símbolos de la tarde.




ÚLTIMO REDUCTO


Es necesario hallar la palabra exacta,

el perfil quebrado del tiempo

que se va consumiendo en la boca,

dilatando la visión del jaramago

que rodea espacios ociosos

buscando un último reducto,

entorno reducido, que anuncia

moradas de guijarros y hormigas

de hileras procesionarias.

La mente se vuelve turbia

y de pronto las fechas bailan

el rigor de un ditirambo

que desconoce sombras y olores

o espacios invisibles.

Todo fue tan breve.


TORMENTA


He observado a través de las rendijas

                                        del tiempo

para ver como el brote de los tallos

se va consumiendo.

Ante la visión inquisitiva

la vela ya no ilumina las esporas.

En la habitación se consumen los pétalos.

Sobre la mesa una prenda olvidada,

el cántaro vacío y los recuerdos oxidados,

mientras tanto el iris duerme

en la mirada.

Mañana encajarán de nuevo las piezas

del puzle

y habrá hilo para seguir hilvanando.

Sobre la mesa de la infancia permanecen

los cromos.

El ámbar de la tarde cubre las calles

recién mojadas.

Un clamor de tormenta

se ha colado por los poros

y la tarde resucita bajo el pararrayos

serpenteando entre las aceras;

el agua le da sustento.13

Un verde cobrizo se cuela

por el bastidor implicando vestigios

de antiguas huellas sobre los frunces

                                    de la tela.

Cómo brilla el tilo y sus hojas encendidas

por la lluvia.

La noche suele dejar un extraño rescoldo

de olor a hollín

donde se cobijan las farolas

cuando se cierran las puertas.


HORIZONTE


El vigor de la luz

se transforma en una gama

de colores intensos

que permanecen anclados a la pupila.

Es tarde para imaginar perfiles ostentosos,

antiguas cosechas, inacabadas o ausentes

que dejaron su heredad en quicios y riberas,

llamando a las puertas de la lluvia

porque sus gotas sacian la siembra

y dejan la huella de su paso

en el indiviso horizonte.


*Del poemario Iris (Madrid, España: Editorial Ánfora Nova, 2017)



Paloma Fernández Gomá 

Poeta española

Directora de la revista literaria y cultural internacional Dos Orillas

Miembro de la Asociación Actuales Voces de

la Poesía Latinoamericana (AVPL)


18May
18May
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